Cómo calcular la potencia de chimenea que te hace falta

Cómo calcular la potencia de chimenea que te hace falta

A la hora de escoger una chimenea el cálculo de la potencia es uno de los indicadores que más se suelen mirar. Al contrario de lo que muchos piensan, la potencia no indica cuántos metros de vivienda calienta, si no que la potencia te indica cuántos KW genera esa chimenea, cassette o estufa. Para volver al tema de cómo se calienta una vivienda se deberían introducir otros factores en la ecuación como el aislamiento, los factores climatológicos de la zona en la que esté la vivienda o los metros cúbicos que tiene la misma. Dicho esto, vamos a ver cómo podrías calcular la potencia de la chimenea que necesitas para tu hogar.

Si estás considerando una nueva adquisición, esta es una de las primeras preguntas que debes hacerte y para saber qué significa que una chimenea tenga 12 o 4 KW tenemos que ponerte en contexto. Infórmate y escoge un sistema de calefacción eficiente.

Imagina que tienes un espacio abierto, un gran salón junto a una amplia cocina americana, pero no quieres renunciar al confort de un ambiente cálido en invierno, justo en el lugar en el que pasas más tiempo. Otro caso es que tengas una casa de distribución cuadrada, que emplee al máximo los metros cuadrados útiles y quieras que el calor de la chimenea llegue a toda la casa.

Ante estas situaciones, así como en cualquier otra, es fundamental que, antes de comprar una chimenea, conozcas cuál es la potencia que necesitas, concretamente la denominada potencia calorífica.

Calcular la potencia de chimenea que necesitas para tu casa

En primer lugar, para saber qué potencia de chimenea necesitas para tu casa o habitación, tienes que calcular la superficie a calentar en metros cúbicos.

En segundo lugar, habrá que valorar otros aspectos, como el nivel de aislamiento de la vivienda, el uso que se le vaya a dar a la chimenea, el clima de la zona, etc.

Aislamiento óptimo

Partiendo de la base de que tu casa tenga un buen aislamiento térmico, una chimenea con una potencia de 6-10 kW puede calentar una casa de 100m2. Si la superficie en metros cuadrados es menor, necesitaremos una chimenea con una potencia inferior.  

Poco aislamiento

Si la vivienda no está térmicamente aislada, que es lo más habitual, se requiere al menos 0,1 kW de potencia por cada metro cuadrado. Por tanto, para calentar una superficie de 100 m2 necesitaremos una chimenea que tenga una potencia de 10 kW y superior, aproximadamente.

Rendimiento y potencia

Por otra parte, no solo hay que tener en cuenta la potencia de una chimenea, sino también su rendimiento. El rendimiento es la relación existente entre la energía que genera una máquina y la cantidad real de calor que genera. De poco nos serviría adquirir una chimenea que asegura una gran potencia si su rendimiento no es elevado, pues hablaríamos de un gran gasto energético sin apenas generar calor.

Todos estos datos que te hemos dado son orientativos, por lo que lo ideal es acudir a un especialista para que pueda valorar tu caso en concreto y calcule la potencia necesaria.

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La función de los ventiladores de la chimenea

La función de los ventiladores de la chimenea

Y tú, ¿has oído hablar alguna vez de los ventiladores de las chimeneas? Una chimenea con ventilación ayuda a repartir de forma más homogénea el calor en las estancias. Es por ello por lo que cada son cada vez más las personas que optan por comprar modelos de chimenea con ventiladores. Pero ¿qué son los ventiladores de la chimenea y cuál es exactamente su función? A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre ellos.

¿Qué son los ventiladores de una chimenea?

Los ventiladores de una chimenea van instalados en la zona de convección de la chimenea, calentando el aire frío de la vivienda a la circular alrededor de la cámara. De este modo se va caldeando y aportando calor a la vivienda.

Generalmente, los ventiladores se incluyen en las chimeneas de tipo cassette o insertables, y se pueden poner en marcha de forma automática o manual.

¿Para qué sirven los ventiladores de la chimenea?

La funcionalidad de los ventiladores en una chimenea es hacer circular el aire caliente por la estancia,

distribuyendo de forma más rápida y eficaz el calor.

Del mismo modo los ventiladores ayudan a caldera estancias cercanas si se canalizan.

Conoce algunos tipos de ventiladores de chimenea

Ahora que ya conoces la importancia de los ventiladores de la chimenea y para qué sirve exactamente, debes saber que hay varios tipos de ventiladores que puedes escoger en función de lo que necesites. En los modelos Carbel hay dos tipos de ventiladores que son los más comunes:

  • Ventiladores axiales con interruptor. Estos ventiladores mueven un caudal de 360m3 la hora o 720m3 la hora, en función de si llevan dos o cuatro ventiladores. Disponen de interruptor de 3 posiciones: velocidad mínima, modo automático y velocidad máxima. Por último, el modo automático de la ventilación se activa cuando el termostato detecta una temperatura igual o superior a los 45ºC.
  • Ventilador centrifugo con centralita y mando a distancia. Gracias a la instalación de la centralita se puede controlar la velocidad de la turbina, además de pasar fácilmente de un modo manual a uno automático. Como en el caso anterior, el modo automático se pone en marcha cuando la temperatura iguala o supera los 45ºC. Por último, el mando a distancia te ayudará a controlar de forma remota las diferentes opciones.

Modelos destacados con ventilación avanzada

Modelos como el Carbel I‑100 y el I‑100 Doble Cara integran de serie cuatro ventiladores de dos velocidades y permiten la canalización del aire caliente a través de varias salidas. Son perfectos para estancias amplias o para distribuir el calor a habitaciones contiguas.

El I‑100 ofrece un rendimiento del 87,3 % y está disponible con cámara de combustión en Vermiculita o Thermic, mientras que el modelo I‑100 Doble Cara tiene un rendimiento del 78 % y viene con revestimiento interior en Vermiculita.

Como ves, la función del ventilador de chimenea es fundamental para asegurar un buen reparto de la calefacción y garantizar un uso correcto de la chimenea.