Cuando se acerca la época de frío y bajan las temperaturas, las familias comienzan a hacer cuentas por el gasto extra que tendrán en los próximos meses: la calefacción. Y se preguntan cómo ahorrar en casa durante la época invernal.

Por ello, hoy os vamos a dar algunos consejos para calentar vuestro hogar en invierno y hacerle frente al frío sin sufrir escalofríos al recibir la factura de la luz.

Estamos hablando de calentarse mediante chimeneas y estufas, que ofrecen una combustión perfecta del fuego y son capaces de repartir la energía calorífica por todo el hogar de una forma eficiente y respetando el medio ambiente, y te permitirán ahorrar respecto a otros sistemas de calefacción.

 

4 consejos para ahorrar en calefacción

Si este invierno te has planteado ahorrar en calefacción debes saber que calentar tu vivienda con una estufa o chimenea es una de las mejores opciones.

Ahora bien, como todo consumo aporta un gasto. A la hora de encender tu estufa o chimenea ten en cuenta estos consejos, pues te ayudarán a reducir el consumo de energía y a retener mejor el calor.

1. Mantener la temperatura ideal

La temperatura ideal para conseguir un ambiente agradable está entre los 19 y 21 grados. Al aumentar este rango estarás incrementando el consumo de energía. Por lo tanto, la temperatura es un parámetro a tener muy en cuenta a la hora de hacer efectivo el ahorro energético.

2. Evitar las pérdidas de calor

Aprovecha las horas de luz para ventilar tu casa, y cuando caiga el sol recuerda cerrar todas tus ventanas, incluso persianas y cortinas para mantener el calor en tu hogar generado por tu estufa o chimenea.

3. Revisar las ventanas y fugas de calor

Revisa cerramientos y cualquier fuga de energía calorífica que puedas tener, pues ello te hará perder el calor e incrementar el consumo de energía.

4. Optimización de la leña

Para mejorar la combustión de la leña debes tener en cuenta diferentes particularidades de este material. A la hora de quemar la leña debemos hacerlo de forma eficiente para conseguir el mayor calor posible utilizando la menor cantidad de combustible.

Evita quemar en tu estufa o chimenea:

Madera tratada o pintada.
Plásticos.
Madera contrachapada.
Revistas o impresos en papel cuché.
Telas o trapos de cualquier material sintético.
Papel de aluminio o basura doméstica.

Qué tener en cuenta para mejorar la combustión

Si estás convencido y has tomado la decisión de calentarte este invierno de la forma más económica y renovable, vamos a darte algunos consejos para que además, optimices el consumo.

1. Leña seca

Es preciso que la leña que vayas a emplear para quemar haya finalizado su complejo ciclo de secado. Desde de que se corta la madera hasta que puede ser utilizada como leña, dependiendo siempre del clima, tipo de madera y grosor de la misma, transcurre aproximadamente un año.  El grado de humedad debe de ser inferior al 21%

¿Cómo reconocer que nuestra leña esta seca?  la madera contiene grietas en los extremos. Al golpear dos trozos de madera, el sonido debe de  ser un sonido duro, seco.

Si por el contrario utilizamos madera verde debemos saber que esta proporcionará menor energía en su proceso de combustión,y por ello menos calor Además, generará mucho más humo y creosota en la chimenea o estufa. Esto provocará que el cristal se llene de humo e impida la visión del fuego. Del mismo modo, la evaporación de la humedad durante la combustión provocará el deterioro de tu estufa o chimenea.

2. Almacenamiento exterior

Una vez hayamos cortado la madera es recomendable almacenarla en el exterior para que finalice su proceso de secado. La debemos almacenar en bloques, dejando los laterales descubiertos para facilitar la circulación del aire y procurar que la primera fila tenga una separación del suelo de, al menos, 15 cm. Importante cubrir la madera para que no se moje en caso de lluvia, pero dejando que la madera ventile por la parte superior.

Ahora bien, una vez seca la madera podemos almacenar una pequeña cantidad en nuestra vivienda, de hecho algunas de las estufas que os recomendamos tienen una pequeña zona destinada al almacenaje de leña, como la Estufa sobre leñera.

3. Trocear la leña  

La madera se seca desde fuera hacia dentro, por lo que los grandes trozos de madera se secan muy lentamente. Algo que debemos tener en cuenta, es que cuanta más superficie se exponga al aire, más rápido será el proceso de secado de la madera. Por otro lado, para favorecer el secado también es conveniente apilar la madera de tal manera que se permita la circulación de aire.

4. Asegurarse el correcto aporte de aire (oxígeno)

Que el fuego disponga de un correcto aporte de aire asegura una combustión más limpia y eficiente. Ajustar las entradas de aire de combustión primario y secundario, nos ayudará a obtener mayor un mejor rendimiento energético, al mismo tiempo que nos ayuda en el ahorro en combustible.

Puedes ver un ejemplo de cómo quemar leña de forma eficiente y obtener la mayor energía calorífica en tu hogar.

5. La leña poco a poco

Para ahorrar en combustión, así como para mantener la estufa o chimenea limpia por más tiempo debemos tener presente la regla de mayor frecuencia en menor cantidad. Alimentar nuestro foco calorífico poco a poco en varias tomas.  En términos generales, cargas de 1 kg cada 45 / 50 minutos, deberían ser suficientes para permitir un buen aprovechamiento sin sobrecargar el régimen de consumo de la estufa o chimenea

Ahora que ya conoces todos los trucos y recomendaciones para calentar tu vivienda en invierno y para hacer un correcto uso de la leña que te permita ahorrar en recursos, te invitamos a que visites nuestro blog para saber más sobre nuestras estufas y chimeneas. ¡Te esperamos!