El tiro condiciona cómo entra el aire en la estufa y cómo salen los gases de combustión. Si es insuficiente, el fuego puede arder mal y el humo evacuar con dificultad. Si es excesivo, la leña puede consumirse demasiado rápido y resultar más difícil controlar la combustión.
Por eso, una estufa no necesita “mucho tiro”. Necesita el tiro previsto para ese modelo y un mantenimiento correcto.
¿Qué es el tiro de una estufa de leña?
El tiro es la diferencia de presión que favorece el ascenso de los gases calientes por la chimenea. Se genera principalmente porque esos gases son menos densos que el aire exterior. La altura, el diámetro, el aislamiento y el trazado del conducto también influyen.
¿Qué problemas provoca la falta de tiro?
La falta de tiro en una estufa de leña dificulta la evacuación de los gases. Uno de los síntomas puede ser un fuego débil, con más humo o tendencia a apagarse. También puede aparecer reflujo de humo al abrir la puerta.
Otro síntoma posible es un cristal que se ensucia con rapidez. Sin embargo, el tiro no tiene por qué ser la única causa. La leña húmeda, una regulación incorrecta o un conducto sucio pueden producir efectos parecidos.
Una combustión deficiente también puede favorecer la acumulación de hollín y creosota. Además, un flujo de aire inadecuado puede elevar peligrosamente el nivel de monóxido de carbono. Si aparece humo dentro de la vivienda, no debe considerarse normal.
¿Por qué una estufa puede tener poco tiro?
Las causas pueden encontrarse en la chimenea, en la vivienda o incluso en las condiciones meteorológicas.
Un conducto obstruido, mal dimensionado o con un recorrido inadecuado puede reducir el tiro.
Las viviendas muy estancas merecen especial atención. Una campana extractora puede generar presión negativa en determinadas condiciones. Esto puede provocar combustión deficiente o reflujo de humos si falta aire.
¿Qué ocurre cuando hay exceso de tiro?
El exceso de tiro en una estufa de leña tampoco mejora necesariamente su funcionamiento. Una depresión superior a la prevista puede acelerar la combustión.
La leña puede consumirse demasiado rápido y resultar más complicado regular el fuego.
¿Cómo saber si el tiro de la estufa es correcto?
Los síntomas ayudan a detectar que existe un problema. Sin embargo, no permiten determinar por sí solos cuál es la causa.
El tiro debe comprobarse teniendo como referencia los valores establecidos por el fabricante para ese aparato.
Si aparece humo, el fuego se apaga o la leña se consume demasiado rápido, conviene revisar toda la instalación. Conducto, aportación de aire, combustible, juntas y mantenimiento pueden influir.
Te recomendamos que estas comprobaciones y cualquier modificación del conducto sean realizadas por profesionales cualificados. El objetivo no es conseguir el máximo tiro posible, sino el adecuado para cada estufa.